El euríbor a doce meses cerró julio en el 2,855%, su registro más alto de 2026, y en los primeros días de agosto la media ronda el 2,93%. Para una hipoteca variable media, la revisión anual supone pagar en torno a 65 € más al mes. La reacción del mercado ha sido inmediata: el 60,9% de las nuevas hipotecas sobre vivienda ya se firma a tipo fijo, buscando blindarse de futuras subidas.
Las previsiones de los analistas dibujan dos escenarios para el cierre de 2026: si los precios energéticos se moderan, el índice podría relajarse hasta la horquilla del 2,5%–2,7%; si la inflación repunta y el BCE endurece su política, podría acabar el año cerca del 3%. Nadie espera, en ningún caso, volver a los tipos cero de la década pasada.
Para quien quiere comprar en Alicante o Benidorm, la lectura es menos intuitiva de lo que parece: esperar a que baje el euríbor puede salir caro, porque mientras tanto el precio de la vivienda sube con fuerza (la provincia marcó en abril un máximo histórico de 2.764 €/m², un 12,2% más en un año). Una décima menos de interés no compensa un 10% más de precio. La clave está en negociar bien la hipoteca hoy — los bancos siguen compitiendo por el cliente solvente con fijos por debajo del 3% — y en comprar con datos de la zona, no con el anuncio.
Y para el propietario que se plantea vender, este entorno es de viento a favor: la demanda sigue batiendo récords pese al euríbor, precisamente porque compra mucho extranjero (casi la mitad de las operaciones de la provincia) que no depende de la financiación española. Si quieres saber cuánto vale hoy tu vivienda en este mercado, pide una valoración gratuita, y si haces números para vender, nuestra calculadora de gastos e impuestos te dice en un minuto cuánto te quedaría en el bolsillo.